Sacha Runa Intensive Shamanic Training : Community Forum

Blessings from the heart of the work. Sacha Runa presents this intimate forum for those who have or are considering participating in the month-long Intensive Shamanic Training. Feel free to leave contact information, speak your truth, and open to the fullest potential of this growing Shamanic community. Namaste.

Sacha Runa Intensive Shamanic Training : Community Forum
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Experiencia de Ayawasca

Quiero compartir con ustedes la maravillosa experiencia que tuve en el ritual de Ayawasca en la Sacha Runa.

Mi motivo principal era limpiar una relación que quedó muy herida, de afirmar mi camino a la luz y de limpiar mi espíritu de toda contaminación.

Todo comenzó desde el dulce ingerir de la medicina (para algunos un sabor muy agrio). Me supo a algo muy dulce y espumoso.

Al cabo de menos de 30 minutos, la experiencia comenzó a tomar colores hermosos mientras meditaba en posición de lotto en mi sitio; acompañó una fuerte sensación de purga que clamaba salir de mi ser.

Después de vomitar el espíritu contaminado, comencé a tener un viaje muy intenso y psicoactivo. Muchas constelaciones de estrellas posicionadas de manera geométrica y armoniosamente inter-relacionadas rotaban y cambiaban sus rostros continuamente.

Todas ellas estaban conectadas unas con otras y de la intersección de los extremos de cada constelación nacían nuevas estrellas con diferentes características, colores, emociones, sentimientos y matices.

Ello me mostraba con mucha claridad el regalo y el lugar que el amor nos ha entregado como seres vivos. Un lugar privilegiado. Un trono, un hogar, un propósito.

La Ayawasca se presentó muy generosa y humilde. Me dio a escoger entre 3 mundos: El Néctar y Esencia, El Nirvana o Balance Perfecto y el Inframundo.

En mi primera experiencia con Ayawasca, había visto ya lo que era la intensidad del Néctar y Esencia, por ello escogí esta vez el Nirvana.

Embalsamado de la gloria de las revelaciones del gran espíritu. Comencé a experimentar con el misterio del triángulo. Empecé a comprender que esta posición de lotto que había adoptado, me había ubicado en el centro de los encantos y las más dulces revelaciones de lo divino y lo sagrado.

Es in-negable que en esta experiencia, el espíritu femenino (que hasta ahora es lo más sagrado y poderoso que he experimentado) estaba presente y predominante.

La madre, abuela, amante, amiga, hija, niña, adolescente, etc. Se revelaron con sus diferentes rostros en el mismo cuerpo. Un ser que no dejaba de emanar vida y del cual el amor puro brotaba y caía como las aguas de una cascada sobre las piedras.

Es así que me identifiqué inmediatamente como un hijo y un elegido de este espíritu. Protegido, amado, alimentado, vestido, mimado.

Es así que todo encajó perfectamente en cada esquina del triángulo, cada cosa en su lugar.

Comencé entonces a encontrarme con todas aquellas personas (principalmente mujeres) que son los seres más importantes de mi vida. Pude ver su pureza, sus enseñanzas, su vulnerabilidad, su miseria, su agonía, su ubicación en el astral y mucho más.

Fue así poco a poco... desde mi madre, mi abuela, mi padre, mi hermana, mi hermano, mi hijo, su mamá, mis amigos, amigas y llegué finalmente a la relación que debía sanar esa noche.

Cuando llegué a ella, pude ver que estaba en un altar, llena de luz. Ella como una vertiente mandaba con mucha devoción sus aguas cristalinas hacía mí y hacia todos los presentes en el ritual. Me llenó de sabiduría, de amor, de paz. Fue tal la entrega a este ser que la herida no tardó mucho en sanar. Fue lo más hermoso que me sucedió.

Lleno de perdón, paz, amor, devoción, humildad, intuición y compasión... me acomodé en el triángulo y comencé a sentir con mucha fuerza la presencia de todas las mujeres presentes en el ritual. Ellas tenían un poder y un misterio maravilloso e ilimitado que me colocaron en el estado contemplativo de la divinidad (El Nirvana) finalmente.

A mi izquierda se encontraba una mujer, con la cual pude establecer una conexión muy espiritual. Ella me mostró la pureza y sensualidad femenina más sutil y sublime. Un respeto único que demandaba más respeto. Un respeto que comenzó a contagiar a los cantos, los sonidos, y de la presencia divina del lugar. Y viceversa; es decir, los cantos, mantras, sonidos, y la presencia del gran espíritu emanaban un respeto inmesurable.

Ese fue el mensaje más importante durante mi experiencia, el conservar el respeto por los otros seres espirituales con los que he formado un lazo. Pues ellos me alimentan y se alimentan de mí y así somos complementarios y nos amamos.

La seremonia terminó con mucha paz y con mucha claridad y pude sanar y llenar de paz todas mis relaciones y valorar el lugar tan privilegiado que me ha tocado, que la vida me ha regalado.

Gracias Ayawasca.